El informe gubernamental Health Workforce 2025 ha puesto las cifras sobre la mesa: Australia necesitará de aquí al 2025 más de 100.000 enfermeras y alrededor de 2.700 médicos.

Y esto dando por hecho que el país seguirá recurriendo a profesionales extranjeros para cubrir sus necesidades de personal sanitario. De lo contrario, la situación sería, sencillamente, insostenible. Como el propio ministro australiano de Trabajo ha reconocido: “Si no fuera por los médicos hindúes y las enfermeras irlandesas, estaríamos cerrando salas de hospitales”.

La mayoría de las enfermeras extranjeras que trabajan en Australia proceden de países como Irlanda, Inglaterra, India y Filipinas.

A pesar de que Australia ha incrementado en los últimos años el número de titulados en Enfermería y Medicina, las cifras siguen siendo insuficientes para cubrir las necesidades de una población creciente. Y el informe de Health Workforce 2025 advierte de que empeorarán en los próximos 5 años.

La situación es especialmente alarmante en el área de geriatría, donde se necesitan con urgencia unas 20.000 enfermeras. Está previsto que este sector en particular y el sector sanitario en general generen miles de puestos de trabajo en Australia. Actualmente más del 10% del total de los trabajadores del país pertenecen ya a este sector, que es el tercero en empleo y uno de los que acapara más gasto público.

Sin embargo, la Australian Nursing Federation (ANF), que representa a la mayoría de las enfermeras del país, ha instado al Gobierno australiano a invertir más en el área sanitaria después de que se hiciera público el informe Health Workforce 2025.

Las enfermeras australianas, cada vez mayores

El Nursing and Midwifery Board of Australia (NMBA) cuenta en la actualidad con más de 330.000 enfermeras y matronas colegiadas. Según datos del Australian Institute of Health and Welfare (AIHW), el 38% de ellas tienen 50 años o más, por lo que se jubilarán en los próximos años. De hecho, la edad media de las enfermeras en Australia no ha dejado de subir en los últimos años y se sitúa ya en los 44 años. En el área de geriatría, el escenario es todavía peor: la edad media es de 48 años y cerca del 54% del personal de enfermería tiene más de 50.

Con estos datos no es de extrañar que la profesión de enfermera aparezca siempre en las listas de profesiones de alta demanda que el Gobierno australiano actualiza y publica periódicamente. Tener una profesión catalogada como de alta demanda en Australia suele ser la llave para acceder a un visado de trabajo australiano. Siempre que se cumplan, claro está, otros requisitos como, por ejemplo, demostrar un buen nivel de inglés.

En el caso concreto de las enfermeras, se necesita al menos un 7 en todas las partes del examen IELTS o una B en todas las partes del examen OET para poder trabajar como enfermera en Australia.

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