6.000 enfermeras extranjeras consiguen visados para trabajar Australia

Alrededor de 6.000 enfermeras extranjeras consiguieron visados para trabajar en Australia, según los datos más recientes aportados por la Australian Nursing Federation (ANF), el mayor sindicato de enfermeras en Australia. Las cifras se corresponden con el penúltimo año fiscal australiano.

Enfermera en Australia con nino

De estas 6.000 enfermeras extranjeras en Australia, la mitad obtuvieron un visado temporal (el visado 457) y la otra mitad, un visado permanente.

No obstante, el 70% de las enfermeras con un visado temporal acabaron accediendo a la residencia permanente.

Aunque las enfermeras con visados temporales trabajan en todos los ámbitos del área sanitaria (incluyendo geriatría y atención primaria), los hospitales públicos del estado de New South Wales son los que emplean a un mayor número de enfermeras extranjeras en Australia con el visado 457, seguidos de grupos de hospitales privados y residencias de la tercera edad.

Para trabajar con un visado 457 se requiere tener una oferta formal de trabajo y un sponsor en Australia. Y es necesario estar colegiada como enfermera en este país.

Además, desde finales del 2013, el sponsor tiene que demostrar que intentó contratar primero a una enfermera australiana, lo que antes no era necesario por el hecho de que enfermería está en la lista de profesiones más demandadas de Australia.

Pero todo apunta a que el Gobierno anterior, socialista, que aprobó “in extremis” –justo antes de dejar el poder- los últimos cambios al visado 457 (y por solo un voto de diferencia), cedió a la presión de los sindicatos e incluyó enfermería en la lista de profesiones que tenían que cumplir este requisito. En cambio, los médicos quedaron exentos.

No obstante, el nuevo Gobierno –conservador y más inclinado a contentar a los empresarios- se está planteando revisar otra vez el visado 457.

 

El visado 457 y el problema de plazas en “graduate programs”

Ante esta posible revisión, el mayor sindicato de enfermeras de Australia ya ha dejado claro su parecer: que hay que dar prioridad a las enfermeras australianas antes que contratar a enfermeras extranjeras con el visado 457.

La posición de la Australian Nursing Federation (ANF) es razonable. Pero el problema no son las enfermeras extranjeras ni el visado 457.

El problema es que Australia no está ofreciendo suficientes plazas en “graduate programs” a las enfermeras que salen de las universidades australianas, que han pasado de 5.650 (2005) a 8.425 (2012).

Un “graduate program” es un programa de formación en un hospital –u otro centro sanitario- al terminar la carrera de Enfermería en Australia. El “graduate program” suele durar un año y sirve para que las enfermeras australianas recién tituladas adquieran experiencia (al mismo tiempo que ganan un sueldo).

Completar un “graduate program” no es imprescindible para trabajar como enfermera en Australia. Pero la realidad es que las enfermeras que salen de las universidades australianas difícilmente encuentran trabajo si no han completado un “graduate program”. Es un círculo vicioso: sin experiencia, no hay trabajo.

En este escenario, puede resultar más fácil –y más barato- contratar a una enfermera extranjera que ya tiene la experiencia en vez de formar a una nueva. Y esto es justo lo que pretende evitar la Australian Nursing Federation, que viene reclamando desde hace tiempo que se invierta más en las enfermeras locales y que se aumenten las plazas en los “graduate programs”.

Las previsiones son, en cualquier caso, que aunque aumente el número de enfermeras locales, Australia va a seguir necesitando enfermeras extranjeras para cubrir sus necesidades de personal sanitario, tal como concluye el informe gubernamental Health Workforce 2025.

La tercera parte de las enfermeras en Australia ya son extranjeras, igual que la mitad de los médicos.

¿Te ha resultado útil este artículo? Please like us on Facebook! Compártelo.

Share

Tags: , , , , ,

Deja un comentario (No hay comentarios hasta ahora)

No comments yet

Síguenos

Categorías